II
FESTIVAL AÉREO CIUDAD DE VALENCIA
A continuación podéis ver la crónica del evento, si
lo deseáis podéis ver la
GALERÍA
FOTOGRÁFICA o
LOS VIDEOS
Aviones Clásicos asistió el pasado 16 de octubre de
2005 al II festival aéreo ciudad de Valencia celebrado en la playa de la
Malvarrosa.
La hora de comienzo anunciada era 10:30 pero como
todo lo bueno se hace esperar hasta las 11:00 los asistentes no
empezamos a disfrutar del vuelo de dos ultraligeros modelos Quicksilver
y Flamingo.
A primera hora había una cobertura de nubes que
nos hizo esperar lo peor, pero al comienzo de la exhibición empezaron a
aparecer claros hasta quedar un día completamente despejado. La suerte
fue que no lloviera y la cobertura de nubes permitiera seguir de cerca
el vuelo de los aparatos sin cegarse por el sol.
Tras el vuelo para abrir boca, el Paraclub de
Valencia lanzó 9 paracaidistas desde un avión CASA 235 (Según se dijo
por megafonía aunque desde nuestra posición parecía un C-212). Además de
los ya conocidos paracaidistas de la primera edición del festival, saltó
al aire Juan Ventura con un traje de "hombre pájaro" (Equipado con unas
membranas entre las dos piernas y entre los brazos y el tronco para
poder "volar" por el aire)
Posteriormente los asistentes fueron testigos del
vuelo de unas avionetas CESSNA que nos preparaban para uno de los
grandes espectáculos de este festival aéreo, ni más ni menos que las
evoluciones acrobáticas de Juan Velarde en su Sukhoi-27. Desde nuestro
punto de vista la maniobra más vistosa que realizó (ni mucho menos la
más difícil) fue un ocho cubano.
Tras dejar al público con la boca abierta dos
avionetas PA-28 de la escuela de pilotos Airmed tranquilizaron el
ambiente con sus paseos a lo largo de la línea de playa.
Y por fin el momento más esperado por Aviones
Clásicos, el despliegue de aviones antiguos como las tres Bücker
131 Jungmann, auténticas reliquias sobre las que se entrenaron los
pilotos de la luftwaffe antes y durante la segunda guerra mundial.
Previamente a las Bücker apareció en escena un T6
pero tras una pasada rápida permaneció alejado de la zona de los
espectadores que fue ocupada por las tres Bücker
A las evoluciones de las Bücker les siguieron las
del flamante N.A. T-6 (que volvió a la zona de atención) pilotado por
Vicente Honorato, vistosamente (aunque no históricamente) decorado con
las franjas de invasión del Día-D, sin duda todo un lujo para los oídos
y la vista..
Además de estos aviones históricos, junto con las
Bücker desfiló ante los atentos espectadores una AISA I-11B.
Y tras todo ello, para un mayor deleite de los
allí congregados, Castor Fantoba, el campeón de España de acrobacia
aérea y el 7º mejor del mundo, realizó autenticas filigranas sobre su
Sukhoi-26 y dejó el cuello de los asistentes un tanto resentido debido a
la extraordinaria duración del espectáculo (más de 15 minutos) que
denota una excelente forma física por parte del piloto.
Y le llega el turno al helicóptero de la guardia
civil que minutos antes había tomado tierra en un lugar cercano al
equipo de Aviones Clásicos. Un Bo-105 equipado con unos dispositivos
autoinflables al contacto con el agua instalados en sus patines de
aterrizaje. Mera exhibición por parte de la Benemérita con largos
periodos de inmovilización en el aire, no obstante el helicóptero hizo
sus delicias entre los más pequeños ya cansados de tanto avión y sin
lugar a duda todo un espectáculo para los pocos afortunados que pudimos
casi tocarlo cuando estaba en tierra.
El que sin duda más sorprendió al público fue el
Dassault Mirage F1 del 141 Escuadrón. Una maravilla de la industria
aeronáutica que realizaba giros y subidas con los postquemadores
activados ensordeciendo a todo el mundo. Los que se fijaran mucho
podrían apreciar la condensación que se formaba en las puntas de las
alas cuando realizaba giros. Pero para impresionante fue la pasada a
mach 0.95 que realizo sobre nuestras cabezas, el avión y el sonido de
este llegaron casi simultáneamente.
Tras la impresión causada por el Mirage Sergio
Pla realizó de nuevo espectaculares piruetas abordo de una Sukhoi-26.
Y por fin el segundo momento que yo personalmente
más esperaba, el majestuoso vuelo del Hispano Aviación 220 Super Saeta,
aparato cumbre en la historia de la industria aeronáutica nacional.
Concretamente este aparato forma parte como el T6, las Bücker y la AISA
del patrimonio de la fundación aérea de la comunidad valenciana.
Y tras esto la Patrulla Acrobática Paracaidista
del Ejercito del Aire ( PAPEA ) consiguió dejar sin aliento a gran parte
del público lanzándose desde un CASA 212 y realizando figuras en el
cielo y arriesgados vuelos en invertido con los parapentes. Al terminar
las impresionantes acrobacias el C212 se despidió de los asistentes
realizando una pasada a baja altura.
Y sin duda una de las curiosidades tanto de la
primera edición del festival aéreo ciudad de valencia como de la segunda
edición fue el avión de pasajeros CRJ-200 de Air Nostrum. Pese a su gran
tamaño y relativa dificultad de maniobra no dejó de realizar vuelos a
escasos metros del suelo y de girar sus alas una y otra vez a modo de
saludo.
Y como colofón final los que de verdad consiguen
arrancar suspiros de alivio y tensión al publico... no necesitan
presentación pues ellos son la patrulla águila con sus aviones Casa 101
que realizaron su programa del 2005. Para los que siguen las evoluciones
de está patrulla año a año no representa grandes novedades pero es algo
que aunque lo veas una y otra vez no deja de sorprenderte. Vuelos en
espejo, sus clásicas formaciones de Mirlo y Super Mirlo, pasadas a
cuchillo como si de avionetas Sukhoi se tratase, rizos en formación,
rizos cambiando la formación, cruces a escasos metros un aparato del
otro y para acabar despliegue con humo de la bandera nacional... en
fin... sin duda lo que más gusto a gran parte del público.
En resumen el Festival estuvo a la altura de la
primera edición pero se echaron de menos algunos elementos del programa
oficial como por ejemplo el Cougar de rescate, que si que pudimos ver en
la primera edición o el Hidroavión Canadair CL-215 destinado a la
extinción de incendios. Pero sobre todo nos quedamos con ganas de ver al
Equipe de Voltige de l'armee de l'air.
Concluyo ansioso por ver el festival del 2006 y
desde aquí felicito a la Fundación Aérea de la Comunidad Valenciana y al
Real Aeroclub de Valencia por la excelente organización y por ofrecer al
público en general un espectáculo de tan alto nivel.
Para finalizar agradezco a David Zomeño y a Pablo
Cortel la cobertura gráfica del evento.
